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Factores de Riesgo modificables:
B ásicamente se aplica a través de la angioplastia o la
cirugía aorto-coronaria. La Angioplastia consiste en el
paso de un catéter con balón a través del segmento estenótico
y su inflado para romper la placa artereosclerótica y así
aumentar el diámetro luminal. Está indicada en la angina
estable con isquemia persistente y lesión de 1 a 3 vasos
y en la angina inestable sobre el vaso responsable, tanto
de forma urgente si no responde al tratamiento médico como
de manera electiva. La Cirugía Aorto-Coronaria intenta mejorar
la calidad de vida al suprimir los síntomas de la isquemia
y prolongar la supervivencia al preservar la función ventricular
izquierda y disminuir la aparición de isquemia. El desarrollo
de nuevas técnicas quirúrgicas y de soporte hemodinámico
y el uso más frecuente de la arteria mamaria interna ha
mejorado aún más el pronóstico a largo plazo de estos pacientes.
Las complicaciones más frecuentes son el sangrado, las infecciones
locales, la oclusión aguda del injerto y la muerte. Está
contraindicada de forma relativa en caso de pacientes mayores
de 80 años, presencia de malos lechos distales y enfermedades
concomitantes graves .
Factores de Riesgo no modificables:
Estos son algunos consejos a tener en cuenta. Ante una Angina
Estable deben seguirse los siguientes consejos:
1) Corrección de los factores de riesgo vascular (abandono
del tabaco, control de la hiperlipidemia y diabetes, realización
de ejercicio físico).
2) Corrección de los factores desencadenantes: anemia, insuficiencia
cardíaca, hipoxia, etc.
3) Evitar las situaciones que favorecen la angina (estrés,
frío, comidas copiosas, ejercicio intenso).
4) No están contraindicados los ejercicios ligeros ni las
relaciones sexuales; durante éstas puede prevenirse la aparición
de angina con nitroglicerina sublingual.
5) Tampoco hay que abandonar la actividad laboral si no
está contraindicada por alguna de las normas anteriores.
6) Los fármacos de elección, si no hay contraindicación,
son los betabloqueantes, asociados o no a nitratos o antagonistas
del calcio tipo dihidropiridinas si en monoterapia no controlan
los síntomas o persiste. Si existe alguna contraindicación
para el betabloqueo, puede utilizarse verapamil o diltiazem.
La nitroglicerina sublingual es eficaz para la resolución
de las crisis de angina, si éstas persisten a pesar del
tratamiento crónico. La asociación de dihidropiridinas y
nitratos no es una buena alternativa, puesto que ambos son
predominantemente vasodilatadores y pueden producir taquicardia
refleja que incremente el consumo miocárdico de oxígeno.
Las asociaciones de betabloqueantes con verapamil o diltiazem
son muy eficaces para mejorar la tolerancia al esfuerzo,
pero pueden producir complicaciones graves (bloqueo, disfunción
ventricular), por lo que deben emplearse sólo en casos de
difícil control de los síntomas y con ajuste cuidadoso de
las dosis. Siempre hay que realizar una estratificación
pronóstica con ergometría para descubrir a aquellos pacientes
que puedan beneficiarse de revascularización coronaria.
Ante una Angina Inestable es recomendable seguir éstas indicaciones:
1) El ingreso hospitalario, con control estrecho de los
síntomas y valoración seriada de electrocardiogramas y analítica.
Aquellos enfermos con cambios mantenidos deben ingresar
en la Unidad Coronaria para iniciar tratamiento médico agresivo
con betabloqueantes (si no hay contraindicación), nitroglicerina
y heparina en perfusión. Si es necesario pueden asociarse
antagonistas del calcio para controlar los síntomas, pero
se desaconseja nifedipino en monoterapia. Debe mantenerse
el tratamiento con nitroglicerina y heparina entre 48 y
96 horas. Si la evolución es favorable, puede realizarse
una ergometría pronóstica bajo tratamiento tras 7 días y
valorar coronariografía en función del resultado. La presencia
de disfunción ventricular izquierda es indicación directa
de coronariografía. Si a pesar de estas medidas recurre
la isquemia, hay que realizar coronariografía preferente
o urgente (según la amenaza eléctrica y la duración de los
episodios), siendo muy útil la inserción de un balón de
contrapulsación intraaórtico para estabilizar hemodinámicamente
al paciente, reducir la isquemia (por el aumento de perfusión
diastólica y la disminución de la postcarga) y reducir las
complicaciones o directamente recurrir a la cirugía coronaria.
Ante una Angina variante, de Prinzmetal o vasoespástica
siempre debe realizarse coronariografía para descartar lesión
orgánica. Si el diagnóstico es dudoso y no existen lesiones
significativas se puede inducir espasmo con la infusión
de ergonovina. El tratamiento de elección son los antagonistas
del calcio (nifedipino o diltiazem), en monoterapia o asociados.
-FIN-
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