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CONSECUENCIAS DEL INMOVILISMO:
- Úlceras por decúbito.
- Osteoporosis y osteomalacia.
- Atrofia muscular.
- Retracciones articulares y musculares.
- Alteración de la ventilación pulmonar: menor
eficacia para expulsar secreciones, lo que conlleva su adherencia a los
bronquiolos y posibles infecciones respiratorias (atelectasia)
- Hipoxia, al alterarse la relación ventilación/
perfusión.
- Pérdida de volumen sanguíneo.
- Desacondicionamiento cardio- respiratorio.
Disminución gasto cardiaco.
- Intolerancia a la actividad.
- Posibilidad de aparición de trombosis venosa
profunda.
- Hipotensión postural.
- Retención urinaria y posibilidad de aparición de
incontinencia fecal y urinaria.
- Infecciones del tracto urinario.
- Deshidratación, aumento riesgo de litiasis
urinaria.
- Deprivación sensorial al ser el entorno
hipoestimulante.
- Depresión, trastorno confusional agudo.
Este pequeño resumen de
complicaciones nos debe orientar hacia una perspectiva adecuada desde la que
poder afrontar este problema. Se debe
tener presente que SIEMPRE SE PUEDE MEJORAR LA FUNCIONALIDAD, y por
ello, se debe intentar que la persona vaya aumentando su nivel funcional y de
actividad de manera progresiva. Es una actitud de fomentar la mayor
participación del mayor para evitar que se estanque en un punto del que le va a
costar mucho salir.
Si está en la cama,
sentándole periodos cada vez mayores, si está sentada, poniéndola
de pie, y luego caminando tramos cortos.
Fomentando que vaya
colaborando en las actividades de la vida diaria básicas: vestido, aseo,
alimentación, etc.
Debe trabajarse en equipo,
incluida la familia y cuidadores directos para fomentar la progresiva
independencia de la persona. Debe lucharse por mejorar la expectativa de vida
activa de las personas mayores, intentando lograr el mayor número de años de
vida fuera de la incapacidad.
La rehabilitación va
orientada a recuperar las capacidades perdidas o deterioradas, compensar los
déficits y desarrollar estrategias sustitutivas cuando no se pueda recuperar
alguna función, por medio de ayudas técnicas y de terceras personas. Deben
participar los miembros del equipo rehabilitador: médico geriatra, médico rehabilitador, terapeuta ocupacional,
psicólogo, fisioterapeuta, DUE/ ATS, auxiliares de enfermería, así como la
familia y/ o cuidadores más directos.
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